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Respuesta técnica de Paul Magès a Maître Falque — Caso Delmont (28 de octubre de 1970)

Paul Magès defiende personalmente la técnica hidráulica del DS en un litigio judicial, apoyándose en los informes de la gendarmería y de los peritos para descartar la hipótesis de un arranque intempestivo.

Respuesta técnica de Paul Magès a Maître Falque — Caso Delmont (28 de octubre de 1970) — página 128
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Una nota de defensa técnica para el litigio

Este documento de cuatro páginas es la respuesta de Paul Magès, ingeniero jefe en el B.E.A., a Maître Falque del servicio contencioso de Citroën, en el marco del «Caso Delmont» (págs. 128-131). La página 128 es una primera nota sintética fechada y firmada «28.10.70»; las páginas 129-131 constituyen un argumentario más detallado y numerado (puntos 1° a 17°).

El argumento técnico central

Magès explica que un incidente puede ser «posible» o «imposible» según la técnica empleada. Toma el ejemplo del selector de marchas: en «punto muerto», este pone en comunicación el cilindro de embrague con la fuente de presión, lo que «provoca obligatoriamente el desembrague del motor» (pág. 128). Concluye que está técnicamente excluido que el coche de Maître Delmont pudiera haber sido arrastrado 10 metros con la palanca en punto muerto (pág. 128).

Las pruebas invocadas

Magès se apoya en varios elementos:

  • el informe de la gendarmería, que encontró la palanca en posición de primera (pág. 129);
  • el informe del perito Fresel, encargado por el tribunal de gran instancia de Evreux, que juzga esta hipótesis como «la única a retener» (pág. 129);
  • el incumplimiento por parte de Maître Delmont de las consignas del manual, que recomiendan pisar el freno (pág. 129);
  • un incidente anterior reportado por el propio Delmont durante su interrogatorio por el comisario Lorin (pág. 130);
  • los informes del ingeniero Doré sobre las razones técnicas (pág. 131).

El examen de las «cuatro cartas» adversas

Maître Delmont citaba cuatro testimonios de incidentes en DS para probar un defecto de construcción. Magès los comenta uno a uno (pág. 131): el caso Montarnal es una avería sin accidente posible; los casos Davau y Harrewyn se explican por un arranque sin presión hidráulica y un freno de estacionamiento mal apretado; el caso Bohbot, que evoca una marcha atrás que se engrana sola en punto muerto, es juzgado «no serio» e inverosímil. Magès propone finalmente demostraciones en presencia de peritos y de la justicia (pág. 131).

Contexto

El «Caso Delmont» se inscribe en el contexto de los DS y su sistema hidráulico Citroën, diseñado por Magès, que controla a la vez la suspensión, la dirección, los frenos y el embrague. Este tipo de litigio, donde el fabricante debía demostrar la imposibilidad técnica de un «arranque intempestivo», era frecuente en la época para los vehículos con asistencia hidráulica, entonces poco conocidos por el gran público y a veces mal utilizados (ausencia de freno de estacionamiento apretado, desconocimiento de las consignas).

Mirada de archivista

Este documento es valioso porque muestra a Magès no solo como ingeniero sino como defensor directo de su propia invención ante la justicia, asumiendo una responsabilidad que él mismo califica de «moral» (pág. 129). El tono es convincente y pedagógico, casi didáctico, revelador de su dominio del sistema que diseñó.

Parece que esta pieza se inscribe en un trabajo más amplio de seguimiento de la fiabilidad hidráulica de los DS, en continuidad con otras notas internas de Magès sobre la seguridad de funcionamiento de la hidráulica o sobre los incidentes reportados desde el terreno, que dan fe de una vigilancia constante frente a los fallos señalados por los usuarios.

Datación

28 de octubre de 1970

Documento

4 páginas

Fuente: « Scanner 8 août 2025 à 15.18.pdf », p. 128–131

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Categoría

Historia

Nota de archivo

Encabezado fechado 28.10.70 p.128, versiones paginadas 1 a 3 p.129-131 en el mismo expediente; entrada del sumario.